Hemos
adaptado este proyecto a las necesidades educativas del aula para crear un
ambiente de comunicación, interacciones sociales y relaciones, donde cada
alumno y alumna tiene su espacio de trabajo y aportación al aula, y fomentando
un ambiente en el que los niños y niñas alcanzan una autonomía progresiva día a
día.
En
el aula de 5 años tenemos una niña con
trastorno del espectro autista. Las características evolutivas que
presenta, son:
- A nivel social, cabe destacar que tiene una relación aceptable con sus padres, en especial con su madre, y se relaciona en ocasiones con niños y niñas de su edad, pero nunca por iniciativa propia. Es capaz de realizar algunas actividades conjuntas, aunque no comparte los mismos intereses que sus iguales. Con importantes limitaciones, puede realizar atribuciones mentales sencillas a los demás.
- En relación a la anticipación y la flexibilidad necesita vigilancia cercana para mantenerse realizando una tarea. Tiene conciencia de los periodos de colegio y vacaciones pero presenta desorden y rabietas en situaciones nuevas o inesperadas.
- Aunque sus intereses son limitados, no es demasiado obsesivo, o al menos sus manías y obsesiones no afectan al ritmo de la clase.
- En cuanto a la dimensión de simbolización es capaz de realizar algunos juegos simbólicos sencillos y poco variados.
- En este caso nos encontramos con que existe un trastorno importante en las conductas de relación no verbal, es inexpresivo e incapaz de mirar a los ojos, como norma agacha la mirada o la dirige a un lado. Además muestra conductas de unilateralidad social, de modo que él muestra interés en recibir cosas de los demás sin entregar nada a cambio, suele ocurrir con adultos, con sus iguales no se relaciona a no ser que se le moleste de forma repetitiva o se le pida de forma repetida que dirija algo de su atención a un compañero/a. Una vez lo hace es capaz de mantener una serie de actuaciones estandarizadas al contexto, como pedir perdón o saludar.
- El desarrollo del habla es más o menos adecuado a su edad evolutiva, en la mayoría de sus intentos conversaciones se observa como su única finalidad es la de pedir algo, recibirlo, y dar las gracias. Por regla general se expresa de manera adecuada con sistemas alternativos de comunicación, en concreto el bimodal y el SPC. Para comunicarse lo utiliza para expresar sentimientos, intereses o deseos, cómo por ejemplo “Quiero pipí”, “Me enfado” o “¡Mamá!”, acompañado de la expresión oral. Muestra una conducta inflexible en multitud de situaciones relacionadas con las rutinas diarias de clase. Desde el inicio de la jornada deportiva, las más llamativas son:
- En la fila, siempre va el segundo, por detrás de la maestra y del primero/ a compañero/a.
- En el aula corre nada más entrar, se sienta después de haber dado unas vueltas por el aula a no ser que se le llame la atención.
- Juega con el mismo juguete siempre. Lo “esconde” siempre en el mismo sitio.
Los Sistemas
alternativos más trabajados con ella son el Sistema de habla signada
de Benson Shaeffer y en segundo lugar con el SPC (Sistema de Pictográfico de
Comunicación). Éste último se ha mostrado muy efectivo. El uso de claves
visuales para facilitar la predictibilidad del entorno socio mental, va a
permitir la anticipación, pues esta niña, como todo autista, muestra una
dificultad notable en este campo.
Ella
no es especialmente hipersensible, si bien es cierto que tiene mayor interés
por los sentidos proximales, en particular por el tacto, utiliza las
manos como medio de comunicación y de conocer el mundo.
El
sistema de habla signada costó un poco introducirlo en el aula, pero es
posible.
El
SPC, fue adquirido por ella con rapidez, discrimina las imágenes y los símbolos
y actúa en consecuencia con ellos.
Para
la utilización del SPC, contamos con gran cantidad de pictogramas con acciones,
personas, instrumentos y una gran cantidad de lugares y objetos, además de
deportes y actividades.
Para
trabajar en el aula con los pictogramas esta niña trabaja con un panel de comunicación pictográfica, en
el que ella misma puede guiar su clase, conductas y habilidades sociales. El
panel que se apoya en unos velcros para marcar la actividad que se esté
realizando en ese momento.
Lo
que se haga en el preciso instante se coloca en un recuadro y así no existirán problemas con la atención de esta niña. Además
hay dos zonas más, una para la conducta en la que la maestra aislará el
pictograma que quiera que la niña atienda, y otra con habilidades sociales como
el saludo, las gracias o las muestras de cariño, que será utilizado por maestra
y alumna indistintamente según convenga. Las tiras de velcro superiores tienen
programada la actividad de ese día.
La
alumna cuenta también con el panel de Autonomía, donde por medio de otra flecha
que puede colocar donde quiera, sus deseos o intereses a la maestra, siempre
acompañado del lenguaje oral.
Además
de los anterior también cuenta con un tercer panel propio con la secuencia a
llevar a cabo cuando vamos a hacer “pipi”, lavarse las manos…, muy importante
pues la finalidad que se busca es que la niña alcance el máximo nivel de
autonomía y aprenda a seguir unas líneas de comportamiento en situaciones de la
vida diaria.
A
medida que la alumna va utilizando los pictogramas, ella misma los va guardando
en un sobre para así asimilar más fácilmente que las actividades se van
realizando y que por lo tanto hay que pasar a la siguiente.
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